CARTA DE DIOS A UNA JUEZA. Por: Vinicio Guerrero Méndez.

CARTA DE DIOS A UNA JUEZA

Vinicio Guerrero Méndez

¡Ay de los que justifican al corrupto mediante cohecho, y al justo quitan su derecho!” (Isaías 5:23).

Quiero que no se sustraiga o disminuya mi reputación y mi justicia. Es un verdadero azote general en el mundo que en los tribunales rara vez estén personas justas.

Hice crear el testimonio para juzgar a las personas. Le di el valor de una declaración acerca de sí mismo o de otra persona. Por lo tanto no prohíbo que declaren acerca del prójimo, sino que no se haga falso testimonio. El testimonio es falso, si se dice algo del prójimo que no es cierto, o sea, que sea una declaración para hacer daño, por complacencia o por maldad.

No entiendo como siendo experta en leyes, te atrevas a enjuiciar y condenar de manera durísima e injusta. Ningún juez que no sea yo, puede condenar más severamente, ni ir más lejos de lo que llegaste con tan contundentes pruebas de presunta inocencia. Este juicio es político y de ninguna manera esta incursa mi mano, porque todo juicio y condena que demuestre falta de verdad es DIFAMACION. El honor de una persona es fácil de quitar pero difícil de reponer.

En este caso, estuve presente en el tribunal y solo observé el verdadero placer con que dictaste sentencia. Esta acción fue semejante a los puercos que se revuelcan en el cieno, revolviendo todo con su hocico. Pero los puercos dan la cara a pesar de su suciedad, más tu siendo juez (o jueza) nunca das la cara. Solo mostraste odio y desprecio hacia mi justicia.

Como es posible que una persona que administra ¿justicia? en mi nombre, muestre complacencia ante la suciedad hecha. Con tal difamación usurpaste el juicio y el oficio que corresponden a mí como Creador. Ergo, también serás juzgada y condenada, porque no olvides que castigo con toda severidad el pecado de la difamación. Soy paciente y a veces callo bastante tiempo, Pero a su tiempo, castigo duramente y no hago acepción de personas.

Lamentablemente para ti, los acusados no estarán en prisión el tiempo que determinaste y la razón es muy sencilla: serán pocos los años, meses, semanas o días que le resten a estos acusados en prisión, para dar por cumplida esta sentencia que tan malamente administraste. Tú y tus adláteres olvidaron su condición de seres humanos, de tener padres, hijos, hermanos y sobre todo DIGNIDAD, tan solo por ser cómplices de erráticas posiciones y de ciega obediencia hacia seres irracionales. Mi mano quema más que el infierno. El resto de los años meses o días que excedan a la sentencia exagerada si se quiere; serán pagados en su totalidad por ti mismo como juez; porque lo que haz juzgado es tu propia vida. Esa es mi Ley y no la de hombres.

¡Que ironía! Cometiste el mismo pecado de mi otrora juez Sansón, igual que a ti lo dote de justicia divina. ¡Que tristeza! Te dejaste corromper por Satanás mi peor enemigo y por los hombres -tal como Sansón por la mujer-, por eso lo condené a pagar su propia culpa.

Finalmente te recuerdo que cuando un juez juzga, YO SOY parte de ese tribunal. Comienza a colocarte en el lugar de los condenados porque ya escogiste tu propia suerte. Haz burlado mi justicia por un puñado de monedas. No olvides que el oro que el diablo regala a sus protegidos se transforma luego en estiércol.

vinicio guerrero mendez

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Acerca de Sammy Landaeta Millán

Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Edita desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com
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