El Dictador. Por: Iván Fernández. El Buhonero de La Resistencia. Crónicas de Un Buhonero.

​Fri, 13 Feb 2015 14:35:12 +0000

Crónicas de Un buhonero. El Dictador.
(No confundir con la versión del inmortal Chales Chaplin)

Su inquieto sueño, la poca conciencia que le quedaba, como siempre le despertó en plena madrugada. Las imágenes de los estudiantes muertos por sus fuerzas armadas, le perseguían., le acosaban. Sus rostros ensangrentados por las balas asesinas, disparadas por los soldados asesinos se turnaban para aparecer en sus terribles pesadillas. Sus jóvenes vidas que fueron truncadas por sus hermanos, le reclamaban, le gritaban una y otra vez, todos los días, todas las horas. Se veía entre llamas y sudaba en una cama_ que no era la propia porque todos los días, abrumado por el miedo tenía que dormir, o al menos lo intentaba en un cuarto y en una casa diferente_

Ya tenía mucho tiempo durmiendo sólo. La imagen de Hussein mientras lo sacaban de un hueco y después lo ahorcaban, lo asustaba mucho. Su antecesor, entre las cosas que le había enseñado, le decía que aprovechara esa inmensa soledad, para pensar en los movimientos castrenses y en las reformas económicas. Pero era bruto y no lograba concentrarse. Como una maldición, ninguna de ellas resultaba. Todas fracasaban porque sus ejecutores voraces, no se saciaban de robar y en cada momento sólo trataban de acumular más riquezas. La ley y la justicia ya no servían porque se habían ocupado de destruirlas. Su autoridad y amenazas eran cada días más ineficientes. Sólo le quedaba gritar, amenazar y ofrecer lo imposible. Tampoco le ayudaba su escasa preparación y sólo se avergonzaba de sus torpezas cuando algunos de sus colaboradores y aduladores más cercanos, muy sutilmente se las señalaban pero en la medida en que se exacerbaba durante los discursos y se salía del guión, parecía que las imbecilidades cobraban vida propia.

Ya se había apropiado, igual que su antecesor de todo lo que podía. Su familia ya era varias veces millonaria. Sus inmensas riquezas, atesoradas en bancos del extranjero, podían cubrir las necesidades de sus próximas generaciones. Pero aún no podía ser feliz porque a pesar que se lo ocultaban, sentía, veía la miseria del pueblo al que había dejado sin insumos en los hospitales, sin pupitres en las escuelas, sin profesores en las universidades. Y lo que es peor, sin comida al pueblo que como aves de rapiña, se peleaban en las colas mientras esperaban que los soldados, como en los campamentos nazis, les marcaran su brazo con un número que les marcaría para siempre porque quedaba grabado a fuego en la conciencia de cada quien.

Era a ese pueblo a quien temía. Alguien, en sus tiempos felices le había contado el final de mussolini en manos de quienes creía eran su pueblo. De strossner y de otros dictadores y eso lo atormentaba. Bajo sus instrucciones, sus adláteres habían preparado varias rutas de evacuación pero sus escaramuzas con países vecinos le hacían desconfiar de su efectividad. Tampoco confiaba en los aviones que tenía preparados para sigilosamente, como huyen los cobardes, despegar en plena madrugada. ¿Tendrían gasolina los aviones? ¿Le llevarían realmente a su destino los pilotos? ¿Y si le llevaban al sitio donde podían juzgarle y condenarle? ¿Sería su destino una cárcel como la que albergaba a sus presos, disidentes y estudiantes?

Una y otra vez ese sueño recurrente le despertaba a medianoche, empapado de sudor y repitiendo las mismas incoherencias de sus últimos discursos. En su más íntima conciencia, sabía que no tenía salida. Que sus riquezas de nada le servirían. Que quienes creía eran sus amigos, aliados y compinches, en la primera oportunidad le venderían a cambio del propio pellejo. De sus padres nada sabía porque el poder y la repentina riqueza los había separado y porque temía que alguna indiscreción confirmara lo que todos sabían. Así, ya ni los viajes le complacías porque a pesar del alto número de familiares de su mujer, ya no le complacía la adulación ni los lujos. En media de esa tortura, un día encontró un medio para escapar.

En mañana, al traerle el café, su tarazona le encontró colgado, con la cara desenquejada por el pánico mientras su voluminoso cuerpo se mecía en lo alto, para recordarles a todos lo efímero del poder y el poder de la conciencia.

Al conocerse la noticia que a pesar del silencio de los medios, no pudieron ocultar. Hasta la soldadesca se sublevó y nada ni nadie podía con el furor, la rabia del pueblo que como un huracán, acabó con mansiones, con yates, con carros de lujo y con féretros de oro. Su cuerpo, terminó en una cuneta a merced de los zamuros y de los perros mientras sus fieles amigos, cómplices de crímenes de lesa patria y de lesa humanidad corrían como ratas por los caminos verdes, donde un mundo globalizado que ha hecho esperar mucho a un pueblo maltratado, torturado y robado, al fin hará justicia capturando y sentenciando a los culpables.

Confundidos con los más arrastrados, corrían despavoridos los generales, sin importar que en la carrera sus medallas y espadas rodaran por el suelo y fueran pisoteadas por la plebe.

Pero allí no termina la historia ni la pesadilla del país porque nuevamente podrían errar y algunos líderes salir de sus escondrijos hacerse con el poder y acumular riquezas mediante la compra de comida podrida que dará jugosas comisiones y en breve tiempo, sin vergüenza y sin decoro exhibir fortunas mal habidas. Así en lo que parece ser el sino de algunos países, simplemente se cambiaría al dueño del rebaño hasta que otro le sustituya….

Así marchan las cosas en siria, en irak, en cuba, en nicaragua y donde Ud. quiera porque al fin y al cabo, esta es una versión imaginaria del autor, que se ha repetido muchas veces en el transcurso de la historia, sólo que muchos no lo saben.

Es la ignominia a la que están condenados los pueblos que corren tras una quimera y que como en los tiempos de Cristo, engañados con cuentos de sirenas, siguen votando por los ladrones.

¡NO TE QUEDARÁN LÁGRIMAS PARA LLORAR!

En memoria de los muertos que nunca indiferentes ni cobardes, salieron a defender sus ideales de Libertad

¡PROHIBIDO OLVIDAR!

Iván Fernández.

El Buhonero de La Resistencia.

Febrero de 2014 (Víspera del eterno carnaval)

chicho2512

REMISIÓN: Haydeé Irausquín

IMAGEN: Cortesìa de TARINGA/ A 4 años de la ejecucion de Saddam Hussein.

Anuncios

Acerca de Sammy Landaeta Millán

Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Edita desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com
Esta entrada fue publicada en Sin categoría y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.