Globovisión y el Banco Plaza se compraron con 6.000 honorarios anuales de abogado. 6to. Poder.

Investigación / Globovisión y el Banco Plaza se compraron con 6.000 honorarios anuales de abogado

12 de Diciembre de 2014, 11:00 am

Hasta 2006, Raúl Antonio Gorrín era un abogado de nivel medio, de aparente libre ejercicio, que nunca estuvo en un caso de alta exposición. Hoy en día es dueño o director de no menos de 18 empresas,incluyendo un canal de televisión y una empresa aseguradora. ¿Cómo lo hizo?

Raúl Antonio de la Santísima Trinidad Gorrín nació en 1968 en el sector Pacheco de San Antonio de los Altos, estado Miranda, en una familia clase media sin grandes recursos. Siempre quiso ejercer el Derecho, así que al graduarse del liceo Luis Eduardo Egui Arocha, de San Antonio, se inscribió en la Universidad Santa María donde pasó sin destacarse como estudiante pero sí como persona “simpática”, dicen sus compañeros.

Cuando se graduó, especializado en Derecho Penal, ejerció por un tiempo por su cuenta, compensando sus ingresos como abogado con los de prestamista. Así trabajó aproximadamente 15 años hasta que en 2006 representó al presidente del Banco Canarias, Álvaro Gorrín (sin relación). A partir de ese momento, su fortuna empezó a crecer.

La última vez que Raúl Gorrín se afilió al Instituto Venezolano de Seguros Sociales fue cuando trabajó en el Tribunal Supremo de Justicia, hasta el 30 de diciembre de1989. Entre esa fecha y 2006 se presume que debió ejercer de manera libre y privada, sin ningún caso internacional o de gran renombre hasta que llegó al Banco Canarias. Sus cotizaciones en el IVSS no cubren ni el mínimo para ser pensionado.

6to Poder consultó con algunos abogados de libre ejercicio para determinar cuáles serían los honorarios anuales de un profesional del Derecho que no trabaje para un bufete. En un buen año, un abogado bajo estas condiciones podría ganar entre 600.000 y 700.000 bolívares actuales, suponiendo que no tenga ningún caso internacional que pudiera pagar en divisas. Se puede asumir que eso sería lo que Gorrín estaría ganando anualmente para el momento en que asumió la defensa del banquero de igual apellido.

En 2006, durante la intervención del Banco Canarias, Álvaro Gorrín impuso a Raúl Gorrín como el apoderado de la institución, a petición de un alto funcionario de la Tesorería Nacional que necesitaba un operador que además fungiría como testaferro. Ese mismo año, el abogado fue nombrado presidente de Interbursa, casa de bolsa, C.A. El 19 de diciembre de 2008 compró Seguros La Vitalicia, ubicada entonces en el último puesto de las 50 empresas del mercado asegurador en cuanto a primas netas cobradas, por 12,5 millones de bolívares antiguos, según el expediente que reposa en el Registro Mercantil Primero de Caracas.

Entre 2008 y 2013, La Vitalicia aumentó su volumen de primas en aproximadamente 450%. Para el momento de la compra, tenía una prima de 59.700 bolívares, un patrimonio no comprometido de 2,236 millones de bolívares y un margen de solvencia de 3.400 bolívares, según la Superintendencia de la Actividad Aseguradora (Sudeseg). Para abril de 2013, La Vitalicia subió al puesto 23 de 49 empresas del ramo, con una prima de 250.097 bolívares. Como dato curioso, la empresa ha gastado el doble en publicidad en los últimos dos años que en primas vendidas.

Aun así, con un crecimiento tan notable, las utilidades que dio La Vitalicia en esos cuatro años fueron de 2.896.643,5 bolívares, el equivalente a 459.784,68 dólares. No son suficientes para la siguiente adquisición de Gorrín, como fue la del canal Globovisión en mayo de 2013 por 68 millones de dólares. Se agrega una adquisición más, según conoció 6to Poder: el Banco Plaza, adquirido esta semana por 70 millones de dólares.

Aun usando la tasa de cambio de 2008, de 2,15 bolívares por dólar, Gorrín debió tener unos 20 años muy buenos para poder comprar La Vitalicia. Si se usa la tasa Sicad II actual, de 49,99 bolívares, los 600.000 bolívares de honorarios anuales se convierten en 12.000 dólares, de modo que si sólo dependiera de sus honorarios, Gorrín tendría que haber trabajado durante 5.667 años para adquirir el canal de noticias o el banco. Si se toma en cuenta las utilidades de La Vitalicia, si en cuatro años sólo habría aportado 0,67% de costo total de Globovisión, la aseguradora debió trabajar continuamente durante 80 años para emitir suficiente utilidad para cubrir lo pagado.

Por supuesto, los honorarios de un abogado no eran la única entrada. Gorrín aparece como presidente o director de al menos 18 empresas, muchas en el exterior, y en algunas aparece como único director. En otras aparece como director junto a sus socios de La Vitalicia y Globovisión, Juan Domingo Cordero y Gustavo Perdomo, y en otras más con la hermana de Perdomo, María, quien es además su esposa. Para 2012, al menos cinco de las 18 empresas estaban inactivas. “Armado” con esas empresas, que ha hecho que muchos llamen al abogado “el magnate de las empresas fantasma”, Gorrín y compañía elaboraron un plan que les dio enormes ganancias.

Una investigación realizada por 6to Poder reveló que el grupo de empresas solicitó al BCV divisas para cumplir compromisos de deuda externa, mediante certificados en dólares que eran ofrecidos por corredores internacionales a la Tesorería. Una vez aprobados, el grupo exigió al BCV fijar los dólares a tasa oficial (6,30), junto con una prima de garantía. Culminado ese paso, el BCV liquidó los dólares en la cuenta de un banco en el exterior, del corredor internacional que hizo la solicitud. Una vez liquidado, el monto fue negociado entre los operadores financieros venezolanos con compañías o “clientes” de confianza, para que luego el operador encargado vendiera los dólares recibidos por entidades financieras oficiales a un precio mayor al 1000%. Las ganancias generadas fueron depositadas en una cuenta “fantasma” en el banco venezolano Banplus. El banco internacional, a su vez, disparó los dólares ofertados a sus respectivos clientes, mientras que el local pagó el certificado en dólares al BCV. El remanente, resultado de vender a una tasa de cambio mucho mayor, fue negociado entre los intérpretes de esta transacción.

El alcance de cómo han afectado estas transacciones a la economía nacional, que suman varios millones de dólares es algo que aún no se ha calculado por completo. Lo único cierto es que un profesional del Derecho logró amasar, en menos de siete años, un monto equivalente a casi 6.000 sueldos anuales para adquirir un canal de televisión.

JAG

FUENTE: 6to.Poder

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Acerca de Sammy Landaeta Millán

Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Edita desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com
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