¿CRISIS O CATÁSTROFE? Por: Robert Gilles R.

¿CRISIS O CATÁSTROFE?

Fue don Manuel Caballero que pontificó en la introducción de su libro La crisis contemporánea en Venezuela la siguiente pregunta: « ¿Es la crisis una catástrofe?», advirtiendo en el caso venezolano “no se puede seguir ligando sistemáticamente la palabra crisis a situación catastrófica”. Casi al mismo tiempo que la obra citada se publicaba llegaba al poder por la vía electoral Hugo Chávez, convertido en un fenómeno político-populista, que se presentó como el sagrado mesías que venía a redimirnos de la crisis venezolana que, según él. Se había originado en la reunión de la quinta Puntofijo.

Hoy, ya no está aquel mesías aclamado por la muchedumbre de miserables. Y su gobierno electorero pasó a ser un régimen hereditario, usurpado por la antítesis mesiánica de un triunvirato (Maduro-Cabello-Castro) que ha internado a Venezuela en una auténtica catástrofe. Sí, digo catástrofe. Y es frente a esto a lo que debemos reaccionar en unidad estratégica y con plena voluntad nacional.

Debemos hacer lo que antes no fuimos por esa terca conducta de no ser ciudadanos sino consumidores y vividores de un Estado que todo lo da y que a todos les da. Es ahora cuando al fin debemos apreciar el valor de la democracia que de forma general nunca le hemos dado el respeto que ella misma necesita para realizarse. Esa minusvaloración de la democracia a la que siempre fuimos acostumbrados por la bendita frase del “no vale, yo no creo”, nos condujo a ser –debemos reconocerlo- una pueblo amorfo sin ningún tipo de conciencia política que impidiera el colapso estructural que al fin nos han conducido a una catástrofe.

Quizá una de las claves para poner fin a esta catástrofe es cumplir con ese “simulacro” de las elecciones parlamentarias del próximo año, pero habré de insistir que en Venezuela la salida no será electoral. La primavera árabe, por ejemplo, o el caso Ucrania, confirma una cierta tendencia: el fin de las tenebrosas dictaduras impone el sacrificio de la calle sin retorno. Pero además obliga a una cohesión política de los partidos y los movimientos sociales. Mientras eso no suceda no existe solución.

Es preciso derrotar la escisión política que nos estanca. Es la hora de los grandes acuerdos. Estoy convencido que la estabilidad y el bienestar de Venezuela pasa por el fin del régimen usurpador y de eso es lo que tenemos que convencernos. Hay que lograr el consensus nacional en torno a la imbricación entre calle y libertad. Sin calle no habrá libertad en Venezuela.

Luego de la caída del régimen la transición implicará un largo proceso de gestación ciudadana, donde la constituyente, por cierto, es un eslabón imprescindible. De aquí que en su análisis deben atenderse con cuidado sus causas, dado que en la transición, es donde se encuentran las posibilidades de su superación de la crisis y de la evitación de su posible repetición. Sin olvidar que, por otra parte, la transición puede generar, como es predecible, crisis paralelas, que se potenciarán sinérgicamente y esto es a lo que se debe temer.

Por ahora, en el exterior los exiliados tenemos un deber que sirva de ejemplo bien podríamos organizar con nuevas características una operación FALKE, como la de Delgado Chalbaud, aunque no poseemos barcos, poseemos ideas que deben ser trasmitidas cuanto antes al mayor número de gobiernos del mundo para que se allanen las vías de liberación en Venezuela.

El colapso ad intra del régimen totalitario de Venezuela pondrá fin a la fractura ocasionada en Latinoamérica por el lobby de Sao Paulo y en 2015 se iniciará un momento de profundos cambios en el que se realizarán irremediablemente las esperanzas históricas que hoy tenemos todos los venezolanos.

No podemos vacilar. Hay que echar todo lo que quede de nosotros para salvar a nuestra patria, insisto: nuestra patria.

Robert Gilles R.

Mensaje reenviado
De: Robert Gilles Redondo <robertgillesr>
Fecha: 12 de noviembre de 2014, 14:05
Asunto: ¿CRISIS O CATÁSTROFE?

IMAGEN SUPERIOR: Cortesía de Maduradas

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Acerca de Sammy Landaeta Millán

Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Edita desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com
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