El entreguismo de Hugo Chávez. Por: Fernando Ochoa Antich

El entreguismo de Hugo Chávez

Fernando Ochoa Antich.

La defensa de la soberanía y de los intereses nacionales no se logra sólo con hablar por hablar. Se requiere firmeza y claros objetivos. Eso está ocurriendo con Hugo Chávez. Su retórica antiimperialista es pura palabrería. Esa es la verdad. Para colmo, su enfermedad ha multiplicado casi al infinito sus debilidades en la conducción de nuestra política exterior. Un buen ejemplo fue la cumbre de los Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC y las visitas de los presidentes de Argentina, Brasil y Colombia. Los venezolanos no debemos aceptar que se continúe comprometiendo el destino de las futuras generaciones con la firma de acuerdos con distintos países sin que se haya discutido su contenido y el real beneficio que ellos producen a nuestro país. La diplomacia secreta es inaceptable en estos tiempos. Demuestra desprecio por sus conciudadanos.

No es fácil conocer el contenido de los acuerdos firmados con otros países, debido a la poca, por no decir ninguna, publicidad sobre ellos que existe en Venezuela. De todas maneras, haremos el esfuerzo para que mis lectores comprendan las razones que tengo para temer que a la ligera se estén comprometiendo intereses vitales de nuestro país. Empecemos con la visita del presidente Santos. Lo primero a resaltar es que la deuda que mantenía Venezuela con empresarios colombianos se ha cancelado casi totalmente. Esa medida no es criticable. Al contrario, es justa y conveniente para los dos países. La pregunta que tenemos que hacernos es si esta cancelación borrará de la memoria de los empresarios colombianos la arbitraria decisión de Hugo Chávez que, por razones políticas, prácticamente paralizó el comercio entre los dos países.

Se firmaron trece acuerdos comerciales: un acuerdo de Alcance Parcial de Naturaleza Comercial que servirá de marco de las relaciones entre los dos países y reemplazará el tratado de libre comercio que existía con la Comunidad Andina de Naciones, otorgándose preferencias arancelarias a más de 3000 productos fabricados en ambos países. Aquí me hago una pregunta: ¿esos desgravámenes fueron aprobados previa consulta con el sector privado venezolano? Estoy seguro que no. Después se firmaron doce tratados en distintos campos: petróleo, agricultura, construcción y cultura. Lo curioso es que dichos acuerdos, en su mayoría, se firmaron entre corporaciones públicas venezolanas y empresas privadas colombianas. Me parece, que en el fondo son acuerdos mediante el cual el Estado venezolano compra productos fabricados en Colombia.

Analicemos ahora la visita de la presidenta Dilma Rousseff, a Venezuela y los acuerdos que se firmaron. La prensa resaltó uno en particular: la construcción de 2 millones de viviendas, al firmarse un memorando de cooperación entre el Banco Nacional de la Vivienda y el Banco de Venezuela con la Banca Económica Federal del Brasil. También se firmaron varios memorando de entendimiento para desarrollar propuestas para la transmisión y generación de energía eléctrica en Venezuela y el suministro de transformadores para máquinas de generación eléctrica e insumos de mantenimiento. En materia aérea se estableció un acta de compromiso para continuar conversaciones entre Conviasa y la empresa aeronáutica de Brasil para adquirir 20 aeronaves de uso comercial para el país.

En materia petrolera se acordó un contrato para la constitución de una empresa mixta entre PDVSA y la constructora Odebrecht, la cual tiene como objeto la ampliación de las actividades primarias previstas en la Ley de Hidrocarburos. En energía eléctrica se firmó una carta de compromiso para ejecutar un proyecto en el Complejo Hidroeléctrico Uribante-Caparo cuya realización contempla estudios en ingeniería y montajes de equipos electromecánicos e hidromecánicos. No se requiere ser muy perspicaz para entender el gran negocio que ha terminando siendo para el Brasil las relaciones con Venezuela. Además, hay que pensar los beneficios políticos logrados por el Brasil al obtener el apoyo del gobierno de Hugo Chávez en su proyecto de fortalecer su hegemonía latinoamericana. Unasur es un buen ejemplo.

En el caso de la visita de Cristina de Kirchner no se requiere profundizar sobre el tema. Los venezolanos conocemos a perfección el tipo de relación personal que existe entre los dos mandatarios y no olvidamos el escándalo de los maletines llenos de dólares para apoyar su campaña electoral. No tengo duda en afirmar que esta política debe tener un particular objetivo político. Uno de ellos es, sin duda, lograr el respaldo internacional. Hugo Chávez lo ha logrado. Un buen ejemplo fue la presencia masiva de los presidentes y jefes de gobierno de Latinoamérica y el Caribe en la cumbre de la CELAC. Además, creo que también existe el proyecto de estatizar nuestra economía. Es la única explicación que encuentro al interés del chavismo de destruir nuestra empresa privada y el empleo productivo. De lograrlo tendría un total control sobre Venezuela.

Caracas, 12 de diciembre de 2012.

fochoaantich.

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Acerca de Sammy Landaeta Millán

Coronel de la Fuerza Aerea Venezolana, en Situación de Retiro, según resolución N°7446 de fecha 27 de julio de 2000 (Propia solicitud). Licenciado en Ciencias y Artes Militares (Opción Aeronáutica). Especialista en Administración de los Recursos de la Aviación. Maestria en el Empleo del Poder Aéreo. Diplomado Estado Mayor Conjunto N°14. Diplomado Curso Especial de Seguridad y Defensa para Ejecutivos. Piloto Aviador Militar. Piloto de Helicópteros Militares. Piloto de Helicóptero Comercial. Especialista en Busqueda y Salvamento. Edita desde la Gran Caracas. VENEZUELA, el blog LA PROTESTA MILITAR http://laprotestamilitar.blogspot.com
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